Gillian Anderson y Jason Isaacs encarnan en la película El sendero de la sal a una pareja que, tras perder su hogar y su medio de vida, decide emprender impulsivamente un recorrido de más de 1.000 kilómetros a lo largo de la costa suroeste de Inglaterra.
El viaje es especialmente difícil porque él acaba de ser diagnosticado de una enfermedad neurodegenerativa.
Dirige la película Marianne Elliott.